Al Ándalus: mito y utopía, suicidio de Occidente
20.04.08 | 15:38. Archivado en Civilización
(PD).- A medio camino entre el exotismo y el bulo interesado, la idealización del pasado islámico ha calado en la opinión pública. Rosa María Rodríguez Magda deshace muchos equívocos.
Escribe Carmelo López-Arias en Elsemanaldigital que hace pocas fechas reseñábamos el libro-testimonio de Magdi Allam, el musulmán bautizado por Benedicto XVI, conforme a la tradición, el pasado Domingo de Pascua.
A los pocos días, la presentación en Madrid de esta obra tuvo que suspenderse porque el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el de la Alianza de Civilizaciones, se negó a garantizar la seguridad de su autor, amenazado en Italia desde hace años por grupos islamistas, y más tras su conversión al cristianismo.
Un modelo interesado
Esos islamistas son los mismos de Al Qaeda que el 7 de octubre de 2001, desde la cadena Al Jazeera, proclamaron que no consentirían en Palestina "la tragedia de Al Ándalus". Los mismos que, como hizo Ayman al Zawahiri, número dos de dicha organización terrorista, en julio de 2006, anuncian la Yihad para "todo territorio que fue musulmán, desde Al Ándalus hasta Irak". Los mismos que recibieron de este criminal, en febrero de 2007, esta arenga: "Que Alá os conceda el favor de pisar pronto con vuestros pies puros sobre el usurpado Al Ándalus".
Estas tres últimas citas están tomadas de una importante obra de la profesora Rosa María Rodríguez Magda, que ha sido galardonada con el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos 2008: Inexistente Al Ándalus, se titula, y la ha editado la asturiana Nobel con el subtítulo De cómo los intelectuales reinventan el Islam.
Una obra sobre la "reinvención" del Islam gana el Premio Jovellanos.
El ensayo galardonado, de Rosa María Rodríguez Magda, desmitifica la invasión musulmana
La obra "Inexistente Al-Andalus. De cómo los intelectuales reinventan el Islam", de la catedrática valenciana de Filosofía Rosa María Rodríguez Magda ha obtenido hoy el Premio Internacional de Ensayo Jovellanos por su contribución al "oportuno" debate sobre la aportación musulmana a la cultura española. El acta del jurado, presidido por el ex jefe de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, y que concedió el premio por mayoría, destaca el estilo "incisivo y ágil" de una obra cuyo contenido considera "polémico y desde luego abierto a la discrepancia".
El premio Jovellanos está dotado con 21.000 euros y la obra galardonada, que será publicada por Ediciones Nobel, reflexiona de forma crítica sobre el exceso de respecto hacia los mitos cultivados por el mundo islámico e intenta desmontar tópicos como la "errónea" afirmación de que gracias al Islam Europa conserva la filosofía griega y su ciencia, que de otra forma se hubieran perdido.
El mito árabe
El ensayo cuestiona además "el mito árabe" de que Hispania no fue conquistada sino que recibió "jubilosamente" a una cultura superior, lo que convertiría la Reconquista "en el primer genocidio" y en el comienzo del colonialismo occidental que en la actualidad usan como excusa los terroristas de Al Qaeda. En conversación telefónica, Rodríguez Magda (Valencia, 1957) asegura que el concepto de Al Andalus se ha convertido "en un mito forjado frente a lo hispano" avalado por una supuesta convivencia "idílica" entre las religiones musulmana, cristiana y judía.
"La historia nos enseña que aquella convivencia no fue tan pacífica y que ni en un sitio estaban los buenos y en otro los malos", ha señalado la autora del libro premiado, que lamenta además que en España se contemple el periodo de la Reconquista "con una especie de vergüenza, minusvalorando la tradición propia". Para Rodríguez Magda, en polémicas como las causadas por la reproducción de imágenes supuestamente ofensivas de Mahoma en medios de comunicación occidentales se debe defender "el criterio del respeto y el de la libertad de expresión", pero sin perder de vista que Europa "tiene derecho a su singularidad" y un compromiso democrático "del que no puede apearse".
En cuanto al problema que plantea la integración en las sociedades occidentes de inmigrantes procedentes de países musulmanes, la filósofa asegura "no entender" por qué hay que "marcar religiosamente" a personas "que en muchos casos sólo vienen a trabajar y reclaman para ellos el derecho a la indiferencia". "Es como si nuestros emigrantes hubieran estado marcados como cristianos cuando iban a Alemania y que su interlocutor para problemas de tipo sindical, por ejemplo, hubiera sido el párroco", ha añadido Rodríguez Magda antes de lamentar que en el debate en torno a esta cuestión no se haya afrontado todavía en España.
A su juicio, en toda Europa estas cuestiones se han debido "tardíamente" debido al "temor a afrontarlas por miedo a ser acusado de racismo cuando hablar de ellas es la mejor manera de evitarlo". Rodríguez Magda, directora del Aula de Pensamiento de la Institució Alfons el Magnànim, es especialista en pensamiento contemporáneo ha publicado libros como La sonrisa de Saturno o El modelo Frankestein y obras de investigación feminista como Foucault y la genealogía de los sexos o El placer del simulacro.
En ediciones anteriores el Premio Jovellanos, constituido en 1995, recayó, entre otros, en autores como Antonio Fernández-Rañada, Emilio Lamo de Espinosa, Javier Tusell, Carlos Castilla del Pino, Pedro Laín Entralgo, Enrique Gil Calvo y Adela Cortina.
quote:Originalmente escrito por anton2000 reinventan el Islam".
El ensayo cuestiona además "el mito árabe" de que Hispania no fue conquistada sino que recibió "jubilosamente" a una cultura superior,
el concepto de Al Andalus se ha convertido "en un mito forjado frente a lo hispano" avalado por una supuesta convivencia "idílica" entre las religiones musulmana, cristiana y judía.
lamenta además que en España se contemple el periodo de la Reconquista "con una especie de vergüenza, minusvalorando la tradición propia".
¿Tú te avergüenzas de "la Reconquista", anton? ¿Conoces a muchos que lo hagan? Por cierto, que vaya pedazo de "mito latino" esto de llamar "la Reconquista" a la conquista, pues Sevilla nunca antes había pertenecido a Castilla. Muy en contra no estaría la población cuando un reducido número de conquistadores musulmanes llegó hasta los Pirineos y la costa cantábrica sin apenas encontrar resistencia. Y, en cambio, a los cristianos les costó muchos siglos expulsar a los musulmanes.